Bienestar y rendimiento: una relación directa
En el entorno corporativo actual, la ecuación es clara: un empleado sano y sin dolor es un empleado mucho más productivo. Muchas veces, las caídas en el rendimiento no se deben a la falta de motivación, sino a la fatiga y las molestias derivadas de una mala higiene postural prolongada frente al ordenador. Aquí es donde los masajes para empleados actúan como un catalizador de productividad.
El coste de las contracturas
Pasar 8 horas diarias sentados genera sobrecargas severas en la zona cervical, trapecios y lumbares. Estas contracturas ralentizan el ritmo de trabajo y desvian la atención del empleado hacia su dolor. La fisioterapia para empresas y los masajes exprés in situ atacan el problema de raíz, devolviendo al músculo su elasticidad natural y permitiendo que el trabajador recupere el cien por cien de sus capacidades para concentrarse en sus objetivos.
Pausas activas y pausas pasivas (Masajes)
Mientras que las pausas activas consisten en estiramientos guiados para promover la movilidad, la micropausa pasiva mediante un masaje en silla permite una oxigenación de los tejidos profundos y un reseteo del sistema nervioso central. Ambos enfoques son vitales para combatir el letargo que suele aparecer en mitad de la jornada laboral, elevando el nivel de energía de manera drástica.
Retorno de la Inversión (ROI) en Salud
Las métricas de las compañías que introducen planes de salud laboral muestran que por cada euro invertido en bienestar corporativo, existe un importante retorno económico. Este ROI se explica por la disminución de la rotación de personal (que conlleva altos costes de contratación y formación) y la optimización del tiempo de trabajo efectivo.